viernes, 13 de diciembre de 2013

Santa Lucía de Siracusa




Nació y murió en Siracusa, ciudad de Italia, y gracias a sus múltiples virtudes entre las que se destaca la sencillez, la humildad y la honradez, el Papa San Gregorio en el siglo VI puso su nombre a dos conventos femeninos que él fundó.

  
Santa Lucía de Zurbarán 1625
Según la tradición, cuando la santa era muy niña hizo a Dios el voto de permanecer siempre pura y virgen, pero cuando llegó a la juventud quiso su madre (que era viuda), casarla con un joven pagano. Lucía finalmente obtuvo el permiso de no casarse, pero el joven pretendiente, rechazado, dispuso como venganza acusarla ante el gobernador de que la santa era cristiana, religión que estaba totalmente prohibido en esos tiempos de persecución. Santa Lucía fue llamada a juicio; fue atormentada para obligarla a adorar a dioses paganos, pero ella se mantuvo firme en su fe, para luego ser decapitada.


Retablo de la Leyenda de Santa Lucía 1357-85. Maestro Estamariú, procedente de Santa Lucía de Arca vell, Alt Urgel, Lérida, Hoy se encuentra en el Museo del Prado.
 
A Santa Lucía se le ha representado frecuentemente con dos ojos, porque según una antigua tradición, a la santa le habrían arrancado los ojos por proclamar firmemente su fe.

jueves, 5 de diciembre de 2013

TOTA PULCRA


Inmaculada Concepción. F.Pacheco 1621. Palacio Arzobispal de Sevilla
 
La representación de la Inmaculada a lo largo de la historia del arte ha traído dolores de cabeza tanto a artistas como creyentes. Ya que se trata de un tema doble, por un lado La coronación de la Virgen, y por otro la representación de la Virgen junto a sus dieciocho mariologías consteladas, esto se debe al conjunto de dos visiones. La Visión de Sor Beatriz de Silva (Fundadora de los franciscanos concepcionistas de Sevilla),  en 1511 donde se le aparece la Virgen vestida de blanco y celeste. En cambio, en la visión de Isabel de Villena (Abadesa del Convento de la Trinidad de Valencia), le aparece la Virgen María constelada por sus dieciocho mariologías y vestida con los colores azul y Jacinto.
En 1554 Fray Martín Alberro, funda estas dos visiones representándose a María  Tota Pulcra y rodeada por las dieciocho mariologías.
Algunos pintores españoles se mostraron receptivos a esta singular iconografía de la Virgen, así Zurbarán representará a María vestida con los colores azul y Jacinto; Francisco Pacheco representará la Inmaculada junto a sus mariologías introducidas dentro de medallones, éstas las representa asimilando elementos sevillanos (Torre del Oro, Catedral…). En su libro “Arte de la Pintura” nos da las directrices para representarla: “Hase de pintar, pues, a esta señora en la flor de su edad, de doce a trece años, hermosísima niña, lindos y graves ojos, nariz y boca perfectísima y rosadas mexillas, los bellísimos cabellos tendidos, de color de oro; en fin, cuanto fuere posible al humano pincel. Y hase de pintar con túnica blanca y manto azul, que así  apareció esta Señora a doña Beatriz de Silva, portuguesa, que se recogió después en Santo Domingo el Real de Toledo a fundar la religión de la Concepción de la Purísima, que confirmó el Papa Julio II, año de 1511; vestida de sol, un sol ovalado de ocre y blanco, que cerque toda la imagen, unido dulcemente con el cielo; coronada de estrellas; doce estrellas compartidas en un circulo claro entre resplandores, sirviendo de punto la sagrada frente; las estrellas sobre unas manchas claras formadas al seco de purísimo blanco, que salga sobre todos los rayos. Pintola también con una corona imperial adorne su cabeza que no cubra las estrellas; debaxo de los pies, la luna que, es un globo solido, (tomo licencia para hacerlo claro, transparente sobre los países; por lo alto mas clara y visible y la media luna con las puntas hacia abaxo.

     En la luna, he seguido la docta opinión de el P. Luis del Alcázar, ilustre hijo de Sevilla <<Suelen los pintores poner la luna a los pies desta mujer, hacia arriba; pero, es evidente entre los doctos mathematicos, que si el sol y la luna se  carean, ambas puntas de la luna han de verse hacia abaxo, de suerte, que la mujer no estaba sobre el cóncavo, sino sobre el convexo>>. Suélese poner en lo alto del cuadro a Dios Padre, o el Espíritu Santo, o ambos, y con Ángeles enteros que tienen algunos atributos. El Dragón, enemigo común, a quien la Virgen quebró la cabeza triunfando del pecado original”.  Añade F.  Pacheco  al final del texto “Pero en todo lo dicho tienen licencia los pintores de mejorarse”



 
En cambio su yerno Velázquez representa a la Inmaculada según la visión Isabel de Villena ataviada con los con los colore Jacinto y azul.  Curiosamente Velázquez. Quien retrata a su futura mujer (hija de Francisco Pacheco) en la obra como regalo de bodas.
 
Inmaculada Concepción de Velázquez 1618 National Gallery de Londres


 
 
 
 
 Pero es sin duda Murillo quien representará el tema de la Inmaculada de todas las formas posibles y con todas sus características, con los colores apropiados (azul purísima y blanco), rodeada por angelotes o putis y con los símbolos de las mariologías.

En algunas de sus pinturas, vemos como Murillo se desliga de la tradicional representación individual de la Virgen, solo rodeada de querubines, e introduce un grupo que se hace partícipe de la visión del suceso . Este tipo de composiciones las vemos en El Greco, e incluso en Alonso Cano donde veremos el uso de este tema en sus obras.

También llamaron a la Purísima como la nueva Eva: <<Una mujer que vendrá y que pisará una serpiente>> Al demonio se le representaba de dos formas o bien como un dragón o con forma de serpiente. Siendo ésta sinónimo del pecado y el vicio.  Normalmente se suele representar entrelazada en los pies de María.

martes, 3 de diciembre de 2013

Los Chapines



Este tipo de zapatos nacen en la Venecia del siglo XVI, con el fin de salvaguardar los ricos zapatos de las damas sobre estas plataformas que llegaban a alcanzar los 70 cm de altura. Se realizaban en madera o corcho y se tapizaban en piel o terciopelo, dependiendo del zapato que sostuvieran.
Los chapines se elaboraban uniendo varias láminas de corcho y tapizándolos a continuación con terciopelo (los más comunes). El diseño de la base estaba labrado en filigrana de plata brillante y tachonado con alfileres de cabeza grande.

Las damas venecianas estaban formadas por tres partes: la primera, de madera o corcho (Chapines); la segunda, el vestido; y la tercera, la mujer. Eran necesarios una pareja de sirvientes para ayudar a la dama a mantener el equilibrio, pero sin embargo ellas los llevaban con orgullo.



"Se decía en la Venecia de la época que fueron los maridos venecianos quienes inventaron los pesados chapines de madera con el fin de evitar que sus mujeres se descarriasen".


"Su señoría está más cerca del cielo que cuando la vi por última vez, por la altura del Chapín"


                                    Shaquespeare




La Iglesia, normalmente no era de permitir las modas extravagantes, pero sin embargo si permitieron el uso del chapín, ya que éste al limitar el movimiento a la mujer, evitaba así que sus feligresas cayeran en la tentación de realizar actividades pecaminosas como el baile.

La demanda de estos singulares complementos de moda aumentó en Francia e Inglaterra, donde eran llamados "taburetes andantes" se veían a las mujeres tambaleándose por sus calles debido a la incomodidad e inestabilidad. En la Inglaterra del siglo XVI, si una novia mentía acerca de su altura llevando estos singulares "zapatos", el marido tenía derecho a pedir la anulación del matrimonio.
En Italia, se llamaban Zoccolo y estos presentaban una variante, y es que se sostenían sobre unas columnas de unos 18 cm. de altura y que dejaban la bóveda del pié en el aire, de tal forma que caminar se hacía prácticamente imposible, teniendo en cuenta el suelo de las calles de la época.
En España se hicieron muy populares en el siglo XV llegando incluso a acabarse las existencias de corcho del país. Llegaron a convertirse en símbolo de prestigio social y poderío económico siendo un complemento de moda básico para toda mujer de la época.



También eran llamados "patas de vaca" y "hocicos de buey", los chapines fueron ridiculizados y clasificados entre todos los tipos de calzados. Los chapines fueron prohibidos después de que una gran cantidad de mujeres embarazadas sufrieran abortos debido a las caídas de éstos.
Sin embargo, la moda se extendió por toda Europa y continuó siendo populares su uso hasta el siglo XIX.