miércoles, 30 de enero de 2013

VASOS LACRIMATORIOS

Estos pequeños utensilios o  botellas de vidrio o arcilla de cuello largo y de pequeño tamaño de altura rondando los 10 cm y  2 cm de ancho,  se encuentran en los sepulcros romanos. Estos objetos presentan diferentes tipos de decoración, los realizados en terracota solían estar bruñidos y barnizados; los de vidrio realizado con la técnica de soplado, solían tener una representación de un ojo.



El uso de este tipo de objetos se remonta hacia el año 1000 antes de Cristo y  su función era la de recoger la lagrimas de los parientes o plañideras (praeficae) que solían acompañar al sarcófago (capulum) del difunto durante  las honras fúnebres, dando fe del dolor acaecido por la pérdida de ese familiar o amigo. Entre los romanos cristianos era muy frecuente el uso de estos utensilios e incluso se contrataban plañideras o praeficae (mujeres que durante el entierro  lloraban desconsoladamente), ya que cuanto mayor fuese la demostración del dolor por la pérdida del ser querido, más prestigio para el difunto.

Sarcófago de las Plañideras del rey sidonio
Estratón, muerto hacia el 358.











En el Museo de Cádiz existen varios ejemplares realizados en terracota y vidrio, encontrados en ajuares funerarios procedentes de Puerta de Tierra (Cádiz) de la época de la dinastía julio-claudia, pero a partir del siglo I d.C, dejan de realizarse en ceramica ante la proliferación de estos utensilios en vidrio.

El uso de lacrimatorios aparece reflejado en  la Biblia, en el Salmo 56, en el versículo donde David se dirige a Dios “ Anota en tu libro mi vida errante, recoge mis lágrimas en tu odre”; En otros textos sagrados de difícil interpretación, como en unas de las versiones inglesas de la Biblia, no aparece la palabra odre, sino botella.
En la localidad francesa de Vendôme, existe un relicario donde según cuentan se encuentran las verdaderas lágrimas de la Virgen María.
Sin embargo, muchos estudiosos llegaron a la conclusión de que estos vasos no llegaron a contener otra cosa mas que bálsamos para guardar perfumes o esencias para regar la Pira o cenizas de los muertos ó la sangre de los mártires durante los rituales fúnebres.



Fuente: Revista de los Museos de Andalucía nº 10 año 2008.

martes, 22 de enero de 2013

LA INMACULADA SOULT: Hoy  22 de enero del 2013 será vuelta a desmarcar de su raíz primaria para la que fue concebida  esta bellísima imagen, la cual  dos siglos después de ser robada por el mariscal Soult  ha vuelto a su esplendorosa casa el Hospital de los Venerables. Pero el sueño ha durado muy poco ya que hoy ella vuelve a ser desgarrada de su entorno para la que fue creada y vuelve al Museo del Prado. Y es que esta Inmaculada ha deambulado por medio mundo, en primer lugar cuando fue arrebata por el mariscal Soult (como ya hemos comentado anteriormente), en 1813 para su uso y disfrute de su colección particular, a su muerte, su viuda la subastó en el año 1852, donde pujaron entre otros el Museo del Louvre, el Zar de Rusia, La Reina Isabel II de España y la National Galery de Londres, de la puja quedó ganador el Museo del Louvre que pagó 615.000 francos por la majestosa obra. En 1941 la Inmaculada vuelve a España tras un intercambio con el gobierno francés que la canjeó por un retrato de Mariana de Austria de Velázquez.
Hoy la podemos disfrutar en el Museo del Prado, pero sin su marco original donde se representan los símbolos de las mariologías ( el espejo sin mancha, lirios blancos, la Torre de David, el huerto cerrado, la puerta del cielo, la estrella del mar, el Templo de Dios, la ciudad amurallada,la escalera del cielo...) que complementan el lenguaje iconográfico con la obra según describiera Francisco Pacheco en su Tratado “El Arte de la Pintura: su antigüedad y su grandeza”, donde nos describe como se debe representar a María, así como los atributos que le acompañan. “Hase de pintar, a esta señora en la flor de su edad, de doce a trece años, hermosísima niña, lindos y graves ojos, nariz y boca perfectísima y rosadas mesillas, los bellísimos cabellos tendidos, de color de oro, en fin cuanto fuere posible al humano pincel”.
“Hase de pintar con túnica blanca y manto azul, que así apareció esta señora a Doña Beatriz de Silva, vestida de sol, un sol ovado de ocre y blanco que cerque toda la imagen; coronada de estrellas; doce estrellas sobre unas manchas claras formadas al seco de purísimo blanco que salga sobre todos los rayos. Una corona imperial adorne su cabeza que no cubra las estrellas; debaxo de los pies, la Luna, que aunque es un globo sólido, tomo licencia para hacerlo claro, transparente sobre los países; por lo alto, más clara y visible la media luna con las puntas abaxo”.
“Suelese poner en lo alto del cuadro Dios Padre, o el Espíritu Santo, o ambos, con las palabras del esposo. Los atributos de tierra se acomodan por país y los del cielo, si quieren; entre nubes, Adórnese con serafines y con ángeles enteros que tienen algunos atributos. El dragón, a quien la Virgen quebró la cabeza triunfando del pecado original”.   Para concluir la explicación Francisco Pacheco especifica “ Pero en todo lo dicho tienen licencia los pintores a mejorarse”.

lunes, 21 de enero de 2013

Al hablar de Wunderkammem o Gabinete de curiosidades, nos remontamos a  la época manierista, donde nace la idea de crear una habitación o  microcosmos donde se guardara una colección de tipo enciclopédico no especializado donde el erudito caballero interesado por el conocimiento humano y la ciencia, trataba de guardar todo lo que le despertara curiosidad. Encerrándose en ese microespacio, y observando su colección donde cualquier cosa que le pudiera  llamar su atención  lo incluía en ese micro mundo todo inventariado, catalogado, clasificado en estanterías y cajoneras. Encontrando  objetos de la Antigüedad Clásica o Antiquitas, del saber científico o Curiositas donde coleccionista valora todo mecanismo científico (relojes, autómatas, instrumentos musicales); También tenían cabida objetos raros o Raritas que provienen de la naturaleza o hechos por el hombre (Naturalias o Artificialias), todos estos elementos se encontraban inventariados, e incluso se solían realizar publicaciones periódicas mediante catálogos ilustrados con el fin de publicitar estas colecciones.
En Sevilla se va a desarrollar este tipo de coleccionismo debido a los grandes descubrimientos, es el puerto de América pudiendonos  hacer una idea de todo tipo de cosas u objetos que se van a comercializar y que despertaban entre el ámbito intelectual de la época un interés por hacerse con todo tipo de objetos de carácter científico. Uno de esos intelectuales fue Argote de Molina, erudito filólogo poseía uno de estos Gabinetes de curiosidades en la calle Francos, el cual fue visitado por Felipe II, entre sus miravilias encontramos armas, monedas, piedras, animales disecados, una gran biblioteca donde destacamos una serie de códices medievales, una galería de retratos e incluso un huerto de plantas procedentes de  Nueva España. Fue descrito por Francisco Pacheco en su libro “El libro de descripción de verdaderos retratos, ilustres y memorables varones”.  Otro Erudito contemporáneo fue Nicolás Monardes, destacado médico y botánico que tenía su wunderkammer en la Sevillana calle sierpes, y donde podíamos encontrar en su colección una pajarera de especies exóticas  y un Hortus o huerto de plantas traídas de América donde experimentaba con ellas. Publicó numerosas obras de las que destacamos su Tratado “Historia medicinal de las cosas que se traen de nuestras Indias Occidentales”. Por último destacar la figura de Hernando Colon, quien se hizo con una de las mejores bibliotecas del Renacimiento que llegó a alcanzar los 15.000 volúmenes, una gran parte de ellos se encuentra hoy en la Catedral de Sevilla; y de una impresionante colección de grabados y estampas.